¿Josh Allen ya es un verdadero QB de élite?

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Para la Temporada 2020, uno de los equipos que estaban en la mira eran los Buffalo Bills, quienes entraban como favoritos a ganar la AFC East e incluso pelear por los puestos principales en la Conferencia Americana. Un factor clave para que se cumplieran las expectativas y exista un éxito notorio en la campaña, era el nivel del QB Josh Allen. En sus primeros dos partidos de la temporada, ha mostrado grandes cosas.

Con lo que realizó en la Temporada 2019 y ese crecimiento que se le ha visto, ¿ya podemos catalogar a Josh Allen como un QB de élite?

Factores a su favor

Lo que más se le ha criticado desde que entró a la NFL en 2018, es su precisión y calidad como lanzador. Sin embargo, cada vez depura más su técnica para ser más efectivo, productivo y capaz de liderar a la ofensiva de los Bills. En la semana 1 contra los Jets, rompió su récord de yardas al registrar 312 yardas (más 2 pases de TD). Se le criticó que nunca había superado las 300 yardas en su carrera y en la semana 2 acumuló más de 400 en la victoria de Buffalo ante los Dolphins.

También se le ha criticado que ha tenido que recurrir mucho a sus piernas para que la ofensiva avance y maquillar su “deficiencia” como pasador. Si bien sigue corriendo (de manera efectiva) e incluso en jugadas diseñadas para que lo haga, bajó de 14 acarreos (57 yardas, 1 TD) contra los Jets a 4 corridas para 18 yardas ante los Dolphins.

Sigue madurando como lanzador, como líder y como jugador profesional en la NFL en todos los aspectos de su juego. Fue una de las razones principales para que Buffalo avanzara a la postemporada con el quinto sembrado de la AFC en la Temporada 2019 de forma sorpresiva y este año que sigue mejorando en términos generales, podría darle al equipo su primer título divisional desde 1995.

Factores en contra

El principal motivo es que pudo haber aprovechado pulir sus debilidades y errores ante rivales débiles como lo son los Jets y Dolphins. En especial New York, es un equipo que podría terminar sin problema como el peor de toda la liga al final de la temporada. Miami no tanto, en especial porque se reforzó en la Agencia Libre y se ha notado una mejora considerable.

Por otro lado, aún se le ven decisiones incorrectas. Como lanzador, llega a volar ciertos pases a corto y mediano plazo, aunque cada vez se equivoca menos en dichas situaciones. Con su visión y consciencia dentro del juego, llega a desaprovechar que algún receptor esté abierto y con presión saca el pase como decisión precipitada.

Conclusión

Es obvio que tiene mucho que mejorar, aprender y construir su personalidad completa como QB para llegar a ser una garantía en la NFL. Aún así, no ha dejado de crecer y demostrar que es una realidad ahora que está entrando a su tercera temporada en la liga. Tanto, que únicamente Lamar Jackson (Ravens) ha sido mejor quarterback de la clase de 2018.

Hay más argumentos a su favor que en su contra y si ha demostrado que tiene el potencial para seguir creciendo, es claro que puede seguir consolidándose en la liga. Incluso creo que cuando finalizó la campaña anterior se metió entre los 10 mejores quarterbacks de la NFL y puede seguir subiendo en esa lista conforme siga avanzando la temporada actual.

¿Crees que Josh Allen ya es un QB de élite? Si no, ¿qué le falta para serlo o por qué nunca lo será? Te leemos en los comentarios.