¿Por qué se llaman New York Jets? La historia detrás del nombre del equipo
Los New York Jets no siempre llevaron ese nombre: nacieron como New York Titans, equipo creado para competir directamente con los Giants por el mercado de Nueva York. Sin embargo, problemas financieros y un cambio de dueños terminaron dando origen a una de las identidades más reconocibles de la NFL. Te lo contamos.
¿Por qué se llaman New York Jets?
La historia comenzó el 14 de agosto de 1959, cuando la naciente American Football League (AFL) celebró una reunión en Dallas para otorgar sus primeras franquicias. Entre los asistentes estaba Harry Wismer, un reconocido locutor de radio deportiva, quien obtuvo los derechos para establecer un equipo en Nueva York con el objetivo de competir contra los ya consolidados New York Giants de la NFL.
Wismer quería que su franquicia llamara la atención desde el primer día y eligió un nombre que, en su opinión, superaba incluso al de su rival. Si los Giants representaban gigantes, los Titans eran todavía más poderosos. Inspirado en la mitología griega, bautizó al equipo como New York Titans porque consideraba que los titanes transmitían mayor fuerza y grandeza que los gigantes.
El nombre era ambicioso, pero la realidad fue distinta: aunque los Titans disputaron la temporada inaugural de la AFL en 1960, la franquicia nunca logró estabilidad.
Los malos resultados deportivos se combinaron con serios problemas económicos. Wismer enfrentó dificultades para pagar salarios, el equipo acumuló deudas y, según relatos históricos, incluso llegó a emitir cheques sin fondos para cubrir algunos compromisos financieros. La organización estaba al borde del colapso apenas tres años después de haber sido fundada.
De los Titans a los Jets: el nacimiento de una nueva identidad
En 1963, un grupo de 5 inversionistas encabezado por el ejecutivo de televisión Sonny Werblin compró la franquicia por aproximadamente un millón de dólares, evitando su desaparición. Werblin comprendió que el equipo necesitaba algo más que estabilidad financiera: también requería una nueva imagen que marcara el inicio de una nueva etapa.
Entre las primeras decisiones del nuevo propietario estuvo cambiar el nombre de la organización. Se analizaron distintas propuestas enviadas por aficionados y asesores, pero finalmente se eligió “Jets”.
La razón estaba relacionada con el nuevo hogar del equipo. Desde 1964, la franquicia jugaría en el recién inaugurado Shea Stadium, ubicado en Queens. El estadio se encontraba entre dos de los aeropuertos más importantes de Nueva York: LaGuardia y el entonces recién renombrado Aeropuerto Internacional John F. Kennedy (JFK).
En una época en la que los aviones a reacción simbolizaban modernidad, velocidad y progreso, “Jets” parecía el nombre perfecto para representar esa nueva era.
Además, el nombre era corto, fácil de recordar y proyectaba una imagen dinámica, muy distinta a la de los Titans. Werblin buscaba modernizar la franquicia y conectar con una ciudad que vivía el auge de la aviación comercial y el desarrollo tecnológico.
El cambio resultó decisivo. Apenas unos años después, con la llegada del quarterback Joe Namath, los Jets conquistaron el Super Bowl III al derrotar a los Baltimore Colts, una victoria que legitimó a la AFL frente a la NFL y cambió para siempre la historia del football.
Complementa este artículo a través del canal oficial de Primero y Diez en YouTube:
También te puede interesar:
- Maxx Crosby revela el consejo que cambiará la carrera de Fernando Mendoza en los Raiders
- Von Miller enciende rumores con los Cowboys tras un inesperado mensaje
- Así puedes asistir a los entrenamientos de los 49ers: fechas y costo de los boletos
- ¿Dónde hospedarte para el 49ers vs Vikings? Las mejores zonas en CDMX para quedarte
- Los cinco peores cuerpos de receptores NFL 2026

Menos de un minuto
UNIRSE A DISCORD