Aaron Rodgers no quiere regresar a los Packers

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A tan solo unas cuantas horas del Draft NFL 2021, el panorama de los Packers se ve incierto y es que su quarterback, Aaron Rodgers, se encuentra descontento y no quiere regresar al equipo. Esta noticia podría hacer que el futuro inmediato de los dirigidos por Matt LaFleur cambie drásticamente. El actual MVP de la NFL, Aaron Rodgers, no quiere regresar con Green Bay y esto es lo que debes saber sobre el tema.

Aaron Rodgers no quiere regresar a Green Bay

Según fuentes como Adam Schefter de ESPN, el quarterback y MVP actual de la NFL, Aaron Rodgers, está tan descontento con los Green Bay Packers que le ha comentado a gente dentro de la organización que no quiere regresar con el equipo.

Rodgers estaría descontento por varias razones:  la primera se remonta al Draft del año pasado cuando los Packers no le informaron antes de reclutar al quarterback Jordan Love con su selección de primera ronda, y algunos tomaron esto como una señal de que sus días en Green Bay estaban contados. Además, también se encuentra en un momento diferente de su vida personal, ya que recientemente se comprometió con la actriz Shailene Woodley.

Sin embargo, los Packers están conscientes de todo esto y el presidente del equipo, Mark Murphy, el  gerente general, Brian Gutekunst, y el coach Matt LaFleur, viajaron por separado para visitar a Rodgers y tratar de convencerlo de que se quede en Green Bay.  “Como hemos dicho desde que terminó la temporada, estamos comprometidos con Aaron en 2021 y más allá”, dijo Gutekunst a ESPN. “Aaron ha sido una parte vital de nuestro éxito y esperamos competir por otro campeonato con él al frente de nuestro equipo”.

Esta es una noticia que dejaría mal parada a la franquicia de Green Bay pues justo hoy también se reportó que los 49ers le ofrecieron a los Packers su pick número 3 del Draft NFL 2021 y a Jimmy Garoppolo a cambio de Rodgers, sin embargo, Green Bay les hizo saber que no están interesados en cambiar a su actual quarterback, de hecho, todo lo contrario, el equipo quiere aún extender el contrato de Rodgers.

Ahora, el problema más grande que tiene Green Bay no es saber a quién van a elegir con su primer pick en el Draft de esta noche, sino, saber si podrán mantener en el equipo al actual MVP de la NFL pues, de no ser así, Aaron Rodgers sería el primer jugador en la historia de la NFL en ser cambiado de equipo tras haber ganado el MVP la campaña anterior.

De hecho, los únicos dos MVP en no regresar con su equipo original a la siguiente temporada de ganar el premio, fueron Norm Van Brocklin, quien se retiró tras haber sido MVP en 1960, y Jim Brown, quien hizo lo mismo en 1965.

La perspectiva de Aaron Rordgers, por Luis Obregón

Durante esta offseason, Rodgers no es el primer QB en mostrar abiertamente el descontento con su equipo: previamente escuchamos lo mismo de Deshaun Watson y luego de Russell Wilson. Los tres han justificado con la falta de personal de impacto a su alrededor y el poco peso de su voz en las decisiones de personal y han dicho –palabras más, palabras menos– que “no quieren regresar al equipo”, pero lo cierto es que dos de los tres casos, el de Wilson y Rodgers, comparten el común denominador de que sus contratos han quedado muy por debajo de los mejor pagados del mercado.

Si yo fuera Davante Adams, David Backthiari o Aaron Jones, y escucho que la queja es por falta de talento en los Packers, lo tomaría como un insulto personal.

Desde que los Packers seleccionaron en el Draft anterior a Jordan Love, Rodgers no ha hecho otra cosa que aguantar. Es cierto que ha expresado su inconformidad, pero se ha mantenido haciendo su trabajo y haciéndolo bien, pero sin duda eso lo que hizo fue convertir su estancia en el equipo en algo que estaba más cerca del final que de cualquier otra cosa. Ahora, parece que, lo único que quiere, es certeza de cuándo llegará ese final.

Lo mejor para Rodgers sería recibir dinero por adelantado esta temporada, lo que sin duda calmaría las aguas rumbo a la temporada 2021 y después evaluar sus opciones, ya sea un intercambio a otro equipo o hasta el retiro, después de todo sabe que ese puesto como anfitrión de Jeopardy! Lo está esperando con los brazos abiertos.

¿Qué sería mejor para los Packers?, por Carlos Mercado

Primero, por alguna razón, la organización de los Packers, los directamente involucrados en esta noticia y los fans están (estamos) tan marcados por la telenovela del Retiro-No retiro de Brett Favre que el tema causa demasiada incomodidad, al punto del delirio. No nos gusta ver al “elefante dentro de la habitación”, pero es hora de admitirlo: es hora de afrontar la realidad, poner lo mejor de la relación y los mejores momentos que podían dar Rodgers-Green Bay en donde pertenecen, en el pasado.

El presente puede ser así de brutal, inmediato e incierto, y lo mismo el futuro, por lo que hay que empezar a trabajar con la mente puesta en lo que serán los Packers sin Aaron Rodgers. Si se sigue negando esta realidad, los terminará aplastando como un tsunami. En el pasado, esta franquicia no tuvo miedo de responder a los embates de Favre, apostando a lo poco o mucho que habían visto en Rodgers como potencial titular, y lo mismo pasó con Favre cuando lo trajeron de Atlanta. Es hora de hacerlo de nuevo y Jordan Love debe estar mentalizado para iniciar, pase lo que pase, tan pronto como en la Semana 1 de esta temporada.

Ahora bien: para cumplir el deseo de A-Rod, ¿a qué precio? La realidad es que, en la mayoría de escenarios, los Packers todavía tienen el control de la situación y deben sacarle provecho a toda costa. Con el reporte de las últimas horas de lo que rechazaron de SF, y sabiendo que en este tipo de trades no se paga por el potencial a futuro, sino por lo que el jugador hizo en el pasado inmediato, Green Bay no debe aceptar nada menos que un acuerdo que rompa el mercado en términos históricos. Tendría que ser una transacción de locura, una que realmente duela o que demuestre toda la fe del comprador en que Rodgers es “el hombre-equipo” que hace al resto casi prescindible (esa es la narrativa con Rodgers cuando conviene, ¿no?) y compense lo que los Packers estarían perdiendo para 2021: un piloto automático para ser favoritos en la división y tener “más posibilidades que no” de volver a la Final de Conferencia.

Contractualmente hablando, a los Packers solamente les quedaba extender a Rodgers este año o prepararse para la sucesión tan pronto como en 2022. La única manera de que la organización pierda en grande en esta ecuación es que Rodgers escale las cosas y decida retirarse, pero sabemos también que las evaluaciones hacia este QB son en extremo dependientes de lo hecho en el pasado más reciente, así que, cumpliendo 38 años en 2021 y con todas las dudas que generaban su desempeño, durabilidad, relación con sus superiores, liderazgo y capacidad de sobreponerse a la adversidad antes de su pasada temporada de MVP, el retiro sería un perder-perder para los involucrados.

Y tú, ¿qué opinas sobre el actual estado anímico de Aaron Rodgers? ¿Debe volver a Green Bay o buscarse un nuevo equipo? Te leemos en los comentarios.