Kellen Moore, de ‘chico maravilla’ a dirigir el ataque del equipo de América

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Nota del editor: Este artículo fue realizado por Agustín Díaz, periodista argentino que colabora desde Buenos Aires. En esta ocasión nos cuenta la historia de Kellen Moore, actual coordinador ofensivo de los Dallas Cowboys. Puedes contactarlo por Twitter: @agustindiazg


El discurso hacia afuera es el que ya conocemos, un cliché, el que queda bien decir ante los medios de comunicación. “Es un chico joven pero no nos fijamos en eso. Está más que capacitado para dirigir a este nivel y tomar decisiones”. Y a pesar de que puede resultar falaz en muchas ocasiones, en esta historia todo indica que no es así. 

Kellen Moore, quien el pasado 5 de julio cumplió 30 años, es el coordinador más joven en la NFL, una liga que le está dando cada vez más lugar a los sub-40: para pruebas, véanse los casos de Sean McVay (33 años) como el head coach más joven de la historia y las contrataciones de entrenadores como Zac Taylor (36), Matt LaFleur (39) y Kliff Kingsbury (40).

Desde las laterales, Moore manda las jugadas y dirige el ataque de unos Dallas Cowboys que, antes de su descanso de hace dos semanas, se recuperaron de lo que habían sido tres derrotas seguidas luego de un arranque de temporada de 3-0 y esperanzas renovadas. Al día de hoy, la unidad que encabeza es la mejor en yardas totales (436.8 de promedio por juego), la cuarta en el juego aéreo (287.5) y también en el terrestre (149.2). ¿Pero quién es Kellen Moore?

Dueño del descomunal récord de más victorias conseguidas como quarterback en sus días de estrella en Boise State, el primero en la historia del football universitario en llegar a los 50 triunfos (50-3 en cuatro campañas) y habiendo quedado, tres años en fila, en el top 10 de las votaciones para ganar el Heisman Trophy, este chico maravilla tomó las riendas del ataque de la Estrella Solitaria buscando conseguir, en el rol de entrenador, todo lo que quiso lograr y no pudo dentro del campo de juego. Por si fuera poco tiene la segunda mayor cantidad de pases de anotación en la historia de la FBS (142, sólo por detrás de Case Keenum) y está dentro de los 15 con mejor rating de pasador (182.6).

El fenómeno de Washington que rompió la NCAA

Cuando era todavía más joven, Kellen Moore dio sus primeros pasos fuertes en la NCAA jugando para la universidad de Boise State. Y vaya que ahí dejó huella. En 2008, su primer año con los Broncos luego de que fuese redshirt en 2007, guió al equipo hacia el título de conferencia y a una temporada regular sin derrotas (la única fue contra el TCU de Andy Dalton, por sólo un punto en el San Diego Bowl). A lo largo de 13 partidos pasó para 25 touchdowns y diez intercepciones, lo que le valió para ser elegido como Freshman del Año de la Western Athletic Conference y quedar en el segundo equipo All-Conference.

Y si en su primer año en el colegial prometía, en el segundo llegaría la confirmación de que este chico de Prosser, Washington, era un serio prospecto hacia el futuro. En 2009 pudo lograr lo que no había conseguido antes: dirigir a su equipo a una temporada perfecta, dado que a las 13 victorias de la temporada regular se les iban a sumar el triunfo en el tazón que les había sido esquivo en la pasada campaña. De nuevo ante TCU y  ante Dalton, los de Idaho se tomaron la revancha y el hoy coordinador de los Cowboys tocó el cielo con las palmas de sus manos. Ese año rompió el récord de la universidad al lanzar para 39 touchdowns y apenas tres intercepciones, lo que lo catapultaría, por primera vez, a la votación por el Heisman Trophy, en la que terminaría séptimo (Mark Ingram de Alabama resultaría el ganador). 

Andy Dalton, quarterback de los Cincinnati Bengals, fue uno de los principales némesis de Kellen Moore en sus años de football colegial. Foto: Getty Images.

 

Llegaba 2010 y Moore ya estaba instalado entre los mejores pasadores colegiales. Habiendo ganado todos los juegos de temporada regular a lo largo de sus dos primeros años, finalizó la campaña con 35 TD y seis intercepciones que de nuevo lo pusieron en las discusiones por el Heisman. Viajó como invitado a la ceremonia en Nueva York pero terminó cuarto en las votaciones por detrás de Andrew Luck, LaMichael James. Cam Newton de Auburn terminaría con el premio. 

Para ponerle cierre a sus días universitarios, en 2011 iniciaba la temporada rankeado como el jugador número 1 en el Top 25 del medio Sporting News y logró su año más productivo, en el que completó el 74% de sus pases con 43 TD y nueve INT. Una vez más, Boise State redondearía una campaña de 11-1 con triunfo en el Tazón ante la Arizona State de Brock Osweiler (que los dioses del football lo tengan en su merecida gloria tras su reciente retiro), y Moore volvía a estar por tercera vez consecutiva en la charla por el Heisman, aunque esta vez finalizaría octavo en la votación que coronó a Robert Griffin III. Ahora sí, le aguardaban las grandes luces de la NFL, el Prime Time y todo lo que viene de la mano… ¿o no?

La historia de Kellen Moore continúa en la siguiente página.

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Oswaldo

Que buena historia. La NFL ES sin duda la Liga mas comepetida, son muy pocas las oportunidades que se dan, y si no las aprovechas al máximo te undes…increíble pero muy común que un joven con tan buenos números y prospecto en la NCAA, no llegue a nada en la NFL…los Scouts juegan un papel muy relevante para el futuro de estos jóvenes, trascendental yo diría, marcando la aprobación o desaprobación.

En este particular, el chico corrió con suerte de tener una mente privilegiada y además contar con el respaldo de QBs de peso…pero es 1 caso en 1000…