10 razones por las que los Patriots ganaron el Super Bowl LIII

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Desde el Mercedes-Benz Stadium, en Atlanta.

Esta vez Tom Brady no rescató a New England, los Patriots rescataron a la leyenda viviente. Estuvo lejos de ser el mejor partido de Brady, pero su equipo, en especial el brutal planteamiento defensivo de Bill Belichick, hizo lo suficiente para frustrar por completo a los Rams y empatar a los Steelers con seis triunfos en el Super Bowl. Estas son las 10 razones por las que los Patriots ganaron el Super Bowl LIII:

1.- La brutal actuación de TODO un equipo

New England no es sólo Tom Brady, y en este juego se demostró. Más adelante hablaremos de la actuación del quarterback de los Patriots, pero este juego es prueba de que se necesita de 53 jugadores durante 60 minutos para lograr un título, y en el Super Bowl LIII este juego tuvo una actuación casi perfecta a la ofensiva (terrestre), en la defensa y en los equipos especiales.

2.- Bill Belichick, su obra maestra

El día de hoy el coach de los Patriots disipó TODAS las dudas que tenía sobre él. Desde el tema del Spygate hasta tener la fortuna de contar con Tom Brady por tanto tiempo. Hoy Bill Belichick le recordó al mundo, y a una NFL obsesionada por duelos ofensivos de muchos puntos, que aún puede descifrar por completo los esquemas ofensivos más sofisticados de la liga. Tuvo dos semanas para planear lo que ha sido una de las actuaciones defensivas más impresionantes en la historia del Super Bowl y casi impensable en una era donde los ataques tienen tantas ventajas. Ya hablaremos un poco más a detalle de esa espectacular actuación tanto de Belichick como de Brian Flores.

3.- No fue el mejor Super Bowl de Tom Brady… y no importó

Eso es lo más sorprendente de todo. Creo que muy pocos veíamos un escenario en donde Tom Brady se equivocara tanto y sin embargo los Patriots salieran con la victoria.  El primer pase que lanzó terminó en intercepción y hubo varios que les pegaron en las manos a los jugadores de los Rams. No tuvo ningún envío de TD y con trabajos llegó a los 70 puntos de QB rating.

Y sin embargo, como él muchas veces lo hizo en otros Super Bowls, el resto del equipo fue quien brilló. Eso no quiere decir que no tuviera momentos brillantes, como el pase de 29 yardas que le puso a Rob Gronkowski que fue la clave para el único TD de su equipo, o la manera en que pudo descifrar la defensiva de los Rams y conseguir 7.5 yardas por intento de pase. Brady brilló en su papel de actor de reparto, no de protagonista.

4.- Julian Edelman, el engrane a la ofensiva

Sí, por algo fue el MVP del Super Bowl LIII. Edelman fue el mejor receptor de este juego y la clave para que la ofensiva de los Pats pudiera mover el balón por gran parte de este juego. 10 recepciones, 141 yardas y sobre todo una opción para que Tom Brady consiguiera primeros y diez de forma constante. Uno de los ausentes del Super Bowl del año pasado que cerró con broche de oro la Temporada NFL 2018.

5.- Despertó Gronk en la segunda mitad

Al menos las jugadas grandes de Gronk. El TE de los Patriots sólo tuvo un par de recepciones en el último cuarto, pero fueron vitales para la victoria de su equipo. La primera fue una atrapada de 18 en una jugada donde engaño que iba a bloquear y salió en un “Wheel”. La segunda fue la espectacular atrapada de 29 yardas que puso la mesa para el TD de Sony Michel.

¿Será el último partido de Rob Gronkowski en la NFL? Esperemos que no, ya que aún tiene mucho que ofrecer.

6.- Los Pats cansaron a la defensiva de los Rams

Los Rams dejaron en tres puntos a los Patriots durante los primeros tres cuartos del Super Bowl LIII a pesar de que estuvieron en el terreno de juego por casi 27 minutos. Esta defensiva tuvo una intercepción, detuvo en cuartas oportunidades, limitó a Tom Brady a 3 de 12 conversiones de tercera oportunidad.

Sin embargo en el último cuarto no pudieron más. 135 yardas en 15 jugadas y 10 puntos, mientras que el ataque no pudo aportar mucho en todo el juego. No hay que olvidar el gran Super Bowl que hizo la defensiva de los Rams, encabezada por Wade Phillips.

7.- Sean McVay fue superado en todos los aspectos ofensivos

Fue una pésima actuación para el coach de los Rams que se vio superado en todos los aspectos… y él lo sabe. Su ofensiva simplemente no pudo encontrar la forma de proteger a Jared Goff, convertir terceras oportunidades clave, hacer que funcionara el ataque terrestre o involucrar más a Todd Gurley.

Los Rams, uno de las ofensivas más dinámicas en los últimos dos años, simplemente fueron descifrados, destrozados y desechados por Bill Belichick y el resto del staff de New England.

8.- Dont’a Hightower, el otro gran ausente del año pasado, tuvo una gran actuación

Dos sacks, tres golpes a Jared Goff, un pase defendido que debió ser intercepción. Hightower, junto con Kyle Van Noy, estuvo por todos lados del terreno de juego y se encargó de descifrar a la perfección el juego de los Rams.

9.- Jared Goff tuvo un mal juego, pero su protección fue peor

El QB de los Rams jugó mal, pero en gran parte se debe al gran trabajo de la línea defensiva de los Pats, la cual le hizo tres sacks, le puso 13 golpes en 38 intentos de pase y falta ver qué tanta presión tuvo en el partido.

La intercepción fue letal para su equipo, pero tampoco recibió mucha ayuda de su línea o del esquema ofensivo de su coach. Los ajustes nunca llegaron.

10.- Fue un gran juego… defensivo

Un partido de NFL no tiene que tener 80 puntos combinados para ser un gran juego o un duelo atractivo. El Super Bowl LIII nos regaló una de las mejores actuaciones defensivas en la historia de este deporte y tuvimos un duelo cerrado hasta los últimos minutos, con la intercepción de Goff.

De nuevo, cada juego es una historia diferente y hay que aprender a apreciar lo que nos dejó el sexto título de New England.

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