El arbitraje de cara al Super Bowl LIII

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Uno de los temas más recurrentes esta semana en Atlanta ha sido el arbitraje, sobre todo por lo ocurrido en la Final de la NFC con el castigo que no se marcó sobre Nickell Robey-Coleman. Así que es obligatorio hablar del “tercer equipo” participante en el Super Bowl LIII.

El equipo encargado de arbitrar el partido

El 15 de enero se hizo oficial la designación del equipo de oficiales a cargo del partido, encabezado por John Parry. Y este grupo tiene un poco de todo.

Parry estará apareciendo en su tercer Super Bowl, siendo además el segundo oficial en la historia de este encuentro en ser referee en más de un partido y además haber trabajado como oficial en otro Super Bowl. Parry fue el referee de la edición XLVI y fungió como side judge en la edición XLI. Gerald Austin es el otro oficial en tener esa distinción (fue referee en las ediciones XXXI y XXXV y side judge en el Super Bowl XXIV).

El resto del equipo lo conforman el umpire Fred Bryan, el down judge Edgar Camp, el line judge Jeff Bergman, el field judge Steve Zimmer, el side judge Eugene Hall y el back judge Terrence Miles. Y todos ellos tienen un reto enorme: hacer que nadie hable de ellos, sobre todo durante el encuentro.

Los problemas recientes

Siendo sinceros, los errores de los oficiales no son nada nuevo. Es más, cada quién debe tener algún recuerdo de un error que haya afectado a su equipo. El tema de la interferencia de pase de Robey-Coleman es llamativo porque es el más reciente. Pero estos asuntos siempre están ahí, y si no me creen pregúntenle a un fan de los Raiders por la “Tuck Rule”, a los fans de los Cowboys por la recepción de Dez Bryant ante los Packers o a los de los Steelers por el TD que no le marcaron a Jessee James. O alguien hable con Clay Matthews sobre los castigos de roughing the passer que le marcaron este año, sobre todo el que tuvo sobre Alex Smith de Washington.

Es más, en la que iba a ser la segunda intercepción de los Chiefs sobre Tom Brady en la Final de la AFC se marcó un offside que podría haber sido evitado si el oficial le hubiera advertido a Dee Ford que estaba ligeramente fuera de posición (algo que es una práctica común en la liga), pero en ese caso no fue así, y desde el mismo momento en que la jugada salió el oficial ya estaba lanzando el pañuelo.

Total que uno puede buscar en cada partido y va a encontrar problemas. Eso hace que uno tenga muchas dudas más que válidas sobre el trabajo de los oficiales.

¿Qué podemos esperar de los árbitros en el Super Bowl LIII?

Considerando todas las dudas existentes, podemos hablar de un punto positivo: esta será apenas la quinta vez desde 2000 en que más de la mitad de los oficiales tenga experiencia en este tipo de encuentros. Eso puede darnos algo de esperanza, ¿no?

De hecho el año pasado en el encuentro entre Eagles y Patriots tuvimos a cinco oficiales con experiencia previa, y en general fue un partido donde errores arbitrales no pesaron. Es más, en el primer Super Bowl de Parry como referee tampoco hubo muchos problemas de arbitraje (aunque en esa ocasión los Seahawks le dieron una clara paliza a los Broncos).

Eso sí, hay que estar preparados para todo, especialmente con el ambiente que hemos tenido en las últimas dos semanas. Cada decisión (o la ausencia de la misma) será analizada con lupa, por lo que el grupo de Parry deberá tener mucho cuidado con lo que marque o deje de marcar.

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